Siete de cada diez adultos creen que los niños de hoy vivirán peor que sus padres, y más de seis de cada diez piensan que los colegios atienden poco o nada el acoso escolar. Son dos de los datos de la encuesta del CIS sobre infancia y adolescencia, el estudio 3580 «Actitudes y opiniones sobre la infancia y la adolescencia», cuyo avance de resultados publicó el Centro de Investigaciones Sociológicas el 15 de octubre de 2026. El trabajo se hizo por teléfono entre el 17 y el 25 de septiembre, con 6.028 entrevistas a personas de 18 años o más de toda España.
No es una evaluación de los centros ni del alumnado, sino una radiografía de lo que la sociedad adulta piensa sobre la infancia: qué le preocupa, quién cree que la protege y qué nota pone a la escuela en asuntos como el acoso, el fracaso escolar o la atención a las necesidades educativas especiales. El CIS lo presenta como su primer estudio con este enfoque; su antecedente más cercano, «Actitudes y opiniones sobre la infancia», data de 2005.
La escuela, bajo la mirada de los adultos
La pregunta que más interesa a un claustro es la décima del cuestionario: si los centros educativos atienden hoy a su alumnado en una serie de aspectos. El resultado es una opinión dividida, con más críticas que aprobados en casi todos los puntos.
| ¿Los centros atienden a su alumnado…? | Mucho o bastante | Poco o nada |
|---|---|---|
| Atendiendo los casos de acoso según los protocolos | 33,2 % | 63,6 % |
| Detectando a tiempo el fracaso escolar | 36,0 % | 60,1 % |
| Con personas de confianza que medien en los conflictos | 35,9 % | 57,0 % |
| Reconociendo señales de maltrato o problemas en casa | 38,1 % | 55,6 % |
| Fomentando un uso adecuado de pantallas e internet | 42,9 % | 53,1 % |
| Ofreciendo espacios donde se sientan seguros | 44,2 % | 50,9 % |
| Adaptando los puestos al alumnado con necesidades educativas especiales | 47,9 % | 48,5 % |
| Teniendo en cuenta la opinión del alumnado | 49,2 % | 45,2 % |
| Informando sobre riesgos (sustancias, ITS, anticoncepción) | 49,7 % | 45,4 % |
Fuente: CIS, estudio 3580, pregunta 10 (avance de resultados). Elaboración propia sumando las respuestas «mucho» y «bastante», y «poco» y «nada»; el resto, no sabe o no contesta.
En el acoso, la respuesta mayoritaria no es «nada» (11,5 %), sino «poco» (52,1 %). Y en la información sobre riesgos o la escucha al alumnado la balanza está casi equilibrada. Acoso y detección temprana del fracaso son los puntos peor valorados.
La escuela sale mejor parada cuando la pregunta es más general. El 61 % cree que se preocupa mucho o bastante por la protección de los menores, por debajo de las familias (76,4 %) pero muy por encima de las administraciones públicas: el 64,2 % opina que estas se preocupan poco o nada.
Pantallas, valores y un futuro peor que el de sus padres
Cuando se pregunta, sin opciones cerradas, cuál es el principal problema de los niños en España, la respuesta más repetida es la adicción a las pantallas, los videojuegos y el móvil (19,1 %), seguida de la falta de educación y valores (15 %) y la falta de atención de la familia (14,1 %). El sistema educativo aparece en cuarto lugar (10,1 %). En la adolescencia el orden cambia: falta de educación y valores (17,7 %), uso excesivo de redes sociales (17 %) y adicción a las pantallas (14,2 %).
La encuesta también pregunta a qué edad puede un menor decidir por sí mismo sobre el uso de pantallas, videojuegos o redes. Tres de cada cuatro de quienes responden (75,8 %) lo sitúan entre los 15 y los 18 años, con una media de 16 años.
El pesimismo sobre el futuro es claro: el 70,4 % cree que los menores de hoy vivirán peor que sus padres, frente a un 16,3 % que piensa que vivirán mejor. Sin embargo, el 53 % considera que hoy están más protegidos que hace veinte años, y el 35 %, que lo están menos. Y el 80,8 % está de acuerdo en que la pobreza infantil se perpetúa y limita las oportunidades educativas, laborales y de salud de los niños.
Acoso escolar: lo peor es mirar hacia otro lado
Entre las circunstancias que más hacen vulnerable a un menor, los encuestados sitúan en primer lugar el abuso o la violencia en el hogar (29 %), seguido del acoso escolar (16,7 %) y la pobreza extrema (14 %).
El dato más útil para el profesorado llega cuando se pregunta qué es lo peor de cada situación. En el acoso escolar, el 41,8 % señala que los testigos miren hacia otro lado, y el 33,1 %, la dificultad para contarlo. En el ciberacoso, la dificultad para contarlo sube hasta el 48,5 %. Es decir, buena parte de la población coloca el problema no solo en quien agrede, sino en el silencio del grupo y en la falta de canales para pedir ayuda.
Cómo leer bien estos datos
Conviene no sacar conclusiones que la encuesta no permite:
- Mide opiniones, no hechos. Que el 63,6 % crea que los colegios atienden poco el acoso no significa que eso ocurra en el 63,6 % de los centros. Es una percepción, influida por la experiencia personal y por lo que se ve en los medios.
- Habla la población adulta en general, no solo familias con hijos en edad escolar ni docentes. Los niños y adolescentes no fueron entrevistados.
- Es un avance provisional. El CIS ha publicado las frecuencias y los cruces básicos; el margen de error para el conjunto de la muestra es de ±1,3 puntos.
- Agrupa todas las etapas. La pregunta se refiere a «los centros educativos», sin distinguir Infantil, Primaria o Secundaria.
Con esas cautelas, los resultados son una señal de confianza a medias: la sociedad valora el compromiso de la escuela con la infancia, pero duda de que su respuesta sea eficaz ante el acoso y las dificultades de aprendizaje.
El debate en Andalucía
La encuesta llega en un momento en que el acoso escolar está sobre la mesa en Andalucía. El 30 de septiembre, el Consejo de Gobierno de la Junta expresó su criterio desfavorable a la proposición de ley sobre acoso y ciberacoso escolar presentada por el grupo parlamentario Por Andalucía. La iniciativa proponía, entre otras medidas, un plan individualizado de recuperación para las víctimas, la figura de una persona coordinadora de convivencia no docente y una asignatura obligatoria de Educación Emocional y en Valores Democráticos.
El Gobierno andaluz la considera innecesaria porque, a su juicio, ya existe un marco normativo operativo, entre otras normas la Orden de 20 de junio de 2011, sobre la promoción de la convivencia en los centros. También alega que duplicaría protocolos, que fijar asignaturas obligatorias corresponde al Estado y que su coste rondaría los 2.000 millones de euros anuales. Recuerda además el Decreto 483/2026, de 31 de agosto, que refuerza el cambio de centro como medida para el alumnado que acosa en los institutos y obliga a informar a la Inspección desde la primera alerta. La proposición, por su parte, planteaba incorporar a los centros perfiles como psicólogos educativos, educadores sociales o enfermeros, y una atención específica tanto a las víctimas como al alumnado agresor.
Qué significa para el aula de Primaria
Leída desde un aula de Primaria, la encuesta deja varias pistas prácticas que no dependen de ninguna ley:
- Trabajar el papel de quien mira. Si la mayoría cree que lo peor del acoso es que los testigos callen, merece la pena dedicar tiempo de tutoría a qué puede hacer un compañero que lo ve: no reírse, acompañar a quien lo sufre y avisar a un adulto. En el laboratorio de acoso escolar y ciberacoso hay actividades para 5.º y 6.º pensadas para eso.
- Facilitar que lo cuenten. La dificultad para contarlo es la segunda respuesta en el acoso y la primera en el ciberacoso. Ayudan los canales sencillos y conocidos por todos: un adulto de referencia, un buzón de clase, la asamblea o un rato a solas con el tutor.
- Explicar el protocolo a las familias. Parte de la desconfianza puede venir de no saber qué hace el centro cuando hay una sospecha. Contar en la reunión de principio de curso cómo se activa el protocolo y a quién acudir puede ayudar.
- Detectar pronto las dificultades. El 60,1 % duda de que la escuela detecte a tiempo el fracaso escolar. En Primaria, la evaluación inicial y la coordinación con el equipo de orientación son las herramientas para no esperar al final de etapa.
Y para las familias
La encuesta no es un motivo para desconfiar del colegio, sino para hablar más con él. Ante cualquier sospecha de acoso, el primer paso es comunicarlo al tutor o a la dirección del centro, que debe valorarla siguiendo el protocolo. En casa ayudan las preguntas abiertas sobre cómo van los recreos y con quién se juega, y prestar atención a cambios como no querer ir al colegio: en nuestra guía Mi hijo no quiere ir al colegio repasamos qué señales observar. Si el malestar se mantiene, conviene consultar con el pediatra o con un profesional de la psicología infantil; en el directorio de profesionales pueden encontrarse especialistas.
Sobre las pantallas, la principal preocupación de los adultos cuando piensan en los niños, el debate sobre su uso en los centros sigue abierto; lo analizamos en el uso de pantallas en las aulas y su impacto en la convivencia.
Una foto que pide continuidad
La encuesta del CIS no evalúa a los colegios, pero dice mucho de la confianza que la sociedad deposita en ellos. Su valor real llegará si el estudio se repite y permite ver la evolución. Mientras tanto, deja un mensaje claro para docentes y familias: ante el acoso, nadie debería mirar hacia otro lado, y los niños tienen que saber a quién pueden contárselo.
Fuentes
- Centro de Investigaciones Sociológicas: Avance de resultados del estudio 3580 «Actitudes y opiniones sobre la infancia y la adolescencia» (15 de octubre de 2026) y marginales y ficha técnica (PDF).
- CIS: El 80,8 % de los españoles coincide en que la pobreza infantil es una situación que se perpetúa (15 de octubre de 2026).
- CIS: Las pantallas y redes sociales, el gran problema de los menores en España (19 de octubre de 2026).
- Diario Siglo XXI (Europa Press): Más del 60 % de españoles cree que los colegios no atienden lo suficiente el bullying y el fracaso educativo (15 de octubre de 2026).
- Junta de Andalucía: Criterio desfavorable del Consejo de Gobierno a la proposición de ley sobre el acoso escolar (30 de septiembre de 2026).




