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GUÍA PARA FAMILIAS

Mi hijo habla menos que otros niños: hitos del lenguaje y cuándo consultar

Cada niño tiene su ritmo para hablar, pero hay hitos orientativos. Qué es normal en cada edad, señales de alerta, cómo estimular el lenguaje en casa y a quién consultar.
Javier Molina
Javier Molina
Maestro de Educación Primaria
20 de octubre de 2026
9 min de lectura
Niño que habla menos que otros niños jugando con tarjetas de imágenes con su madre

Tu hijo habla menos que otros niños: el de tu amiga ya dice frases enteras y el tuyo apenas usa diez palabras. En la guardería otros niños piden agua, cuentan lo que han hecho, cantan. Y tú te preguntas si es normal. Cada niño tiene su ritmo para empezar a hablar, pero hay hitos orientativos que ayudan a saber cuándo esperar y cuándo pedir una valoración.

El lenguaje no es solo «decir palabras». Incluye entender lo que se le dice, comunicarse con gestos y miradas, pronunciar bien los sonidos y, poco a poco, construir frases para contar lo que piensa y lo que siente.

Por eso la pregunta que muchas familias se hacen merece una respuesta con matices:

«Mi hijo habla menos que otros niños de su edad. ¿Debo preocuparme?»

La clave no está en compararle con un niño concreto, sino en observar cómo comprende, cómo se comunica, cuántas palabras usa y si va avanzando mes a mes.

⏱ En 30 segundos

  • Hay mucha variación normal, pero existen hitos orientativos por edad.
  • Importa tanto lo que entiende y cómo se comunica (gestos, mirada, señalar) como lo que dice.
  • Algunas señales justifican consultar ya, sin «esperar a ver»: por ejemplo, menos de 50 palabras y sin frases de dos palabras a los 2 años.
  • Siempre conviene descartar un problema de audición. Y la atención temprana funciona mejor cuanto antes empieza.

Primero: hablar tarde no siempre significa tener un trastorno

Es la idea más importante de todo el artículo.

Hay niños que empiezan a hablar más tarde y luego se ponen al día sin ayuda.

Se les suele llamar «hablantes tardíos»: niños que a los dos años tienen pocas palabras, pero que entienden bien, se comunican con gestos y miradas y muestran interés por relacionarse.

Sin embargo, una parte de ellos no se pone al día sola y necesita apoyo. Y desde fuera, al principio, no siempre es fácil saber en qué grupo está cada niño.

Por eso la recomendación de los especialistas no es «esperar a ver qué pasa», sino observar, estimular y consultar si aparecen señales de alerta. Una valoración a tiempo no tiene ningún inconveniente.

Hitos del lenguaje por edad

La Asociación Española de Pediatría recoge estos hitos orientativos. Son aproximados: lo importante es que el niño vaya avanzando.

Hacia los 12 meses
Responde a su nombre y a algunas palabras conocidas. Señala o estira la mano para pedir. Balbucea combinando sílabas («ma-ma», «ta-ta») y puede decir de una a tres palabras.

Hacia los 18 meses
Entiende muchas palabras y órdenes sencillas («dame», «toma», «mira»). Usa varios gestos para comunicarse y dice entre 10 y 40 palabras.

Hacia los 2 años
Entiende más de cien palabras. Dice entre 20 y 50 y empieza a juntar dos: «más agua», «papá calle». Los adultos de fuera de la familia le entienden una parte de lo que dice.

Hacia los 3 años
Su vocabulario crece muchísimo, hace frases de tres o cuatro palabras, pregunta «¿por qué?» y sigue instrucciones de dos pasos. Se le entiende la mayor parte del tiempo.

De los 4 a los 5 años
Cuenta cosas que le han pasado, usa frases completas y su pronunciación es casi correcta. Algunos sonidos, como la /r/ en grupos («tren», «brazo»), pueden tardar algo más.

Señales de alerta de un retraso del lenguaje

La misma guía de la Asociación Española de Pediatría señala algunas situaciones en las que conviene pedir una valoración, sin esperar:

Hacia los 12-15 meses

  • no balbucea;
  • no señala para pedir o mostrar algo;
  • no responde a su nombre ni a palabras como «dame» o «mira»;
  • no mira alternativamente al objeto y al adulto para compartir algo.

Hacia los 18 meses

  • usa muy pocos gestos para comunicarse;
  • dice menos de 10 palabras;
  • entiende muy pocas palabras.

Hacia los 2 años

  • tiene menos de 50 palabras;
  • no junta dos palabras;
  • no entiende órdenes sencillas como «trae el zapato».

Hacia los 3 años

  • no se le entiende la mayor parte del tiempo;
  • repite lo que oye en lugar de responder;
  • no hace frases de tres palabras;
  • no sigue instrucciones verbales sencillas.

Y, a cualquier edad: pierde palabras o habilidades que ya tenía. Esta señal siempre merece una consulta rápida.

Una pista importante: ¿cómo se comunica cuando no habla?

Imaginemos dos niños de dos años que dicen pocas palabras.

Uno te mira, señala lo que quiere, te trae objetos para enseñártelos, entiende lo que le pides y se enfada porque no le entiendes.

El otro apenas busca tu mirada, no señala, no responde cuando le llamas y parece desconectado de lo que le dices.

Los dos «hablan poco».

Pero lo que puede estar pasando es muy diferente.

Por eso los profesionales se fijan en:

  • si entiende lo que se le dice;
  • si usa la mirada y los gestos para comunicarse;
  • si señala para pedir y para compartir;
  • si muestra interés por jugar e interactuar con otras personas;
  • si imita sonidos, gestos o palabras.

Cuando la comprensión y la comunicación no verbal están bien, el pronóstico suele ser mejor. Cuando también fallan, es especialmente importante consultar pronto.

Causas que conviene descartar

Problemas de audición.
Es lo primero que se revisa. Un niño que no oye bien no puede aprender a hablar bien. Las otitis repetidas con mocos en el oído pueden reducir la audición temporalmente.

Un trastorno del lenguaje o del habla.
Algunos niños tienen dificultades específicas para aprender el lenguaje o para articular los sonidos, sin otro problema asociado. Con logopedia, la mayoría mejora mucho.

Dificultades en la comunicación social.
Cuando el retraso del lenguaje va acompañado de poca mirada, poco interés por compartir o conductas muy repetitivas, el pediatra valorará si es necesario un estudio más amplio.

Poca estimulación.
Los niños aprenden a hablar hablando con adultos. Muchas horas de pantalla y poca conversación pueden frenar el lenguaje, como apuntaba un estudio de la Universidad de Granada que comentamos en el blog.

Creencias que conviene revisar

«Einstein habló tarde»

Algunos niños que hablan tarde se ponen al día sin problemas. Pero no podemos saber de antemano si será el caso, y esperar sin más puede hacer perder un tiempo valioso.

«Es que es chico, y los chicos hablan más tarde»

Las diferencias entre niños y niñas existen, pero son pequeñas. No explican por sí solas un retraso claro.

«Como es bilingüe, va más lento»

Aprender dos idiomas no causa retraso del lenguaje. Al principio puede mezclar palabras o tener menos en cada idioma, pero sumando ambas debería estar dentro de lo esperable.

«Lo entiende todo, ya hablará»

Que comprenda bien es una muy buena señal. Aun así, si a los dos años no junta palabras o tiene muy pocas, conviene consultarlo.

«Su hermano mayor habla por él»

Puede influir un poco, pero rara vez explica un retraso importante.

¿Qué hacer en casa si habla menos que otros niños?

Hablarle mucho y bien

Ponerle palabras a lo que hacéis: «Ahora nos ponemos los calcetines. Uno, dos. ¡Qué calentitos!». Frases cortas, claras y con entonación.


Ponerse a su altura

Agacharse, mirarle a la cara y esperar. Que vea tu boca cuando hablas y que tenga tiempo para responder.


Ampliar lo que dice, sin corregir

Si dice «agua», puedes responder: «¿Quieres agua? Toma el agua». Si dice «pelo» por «perro», contesta «Sí, un perro grande», sin obligarle a repetir.


Leer y cantar todos los días

Cuentos con imágenes grandes, canciones con gestos y rimas. Señalar, nombrar y preguntar: «¿Dónde está el gato?».


Jugar cara a cara

Juegos de turnos, de imitar sonidos de animales, de esconder y encontrar. El juego es el mejor contexto para aprender a comunicarse.


Limitar las pantallas

Los niños pequeños aprenden lenguaje en la interacción con adultos, no mirando vídeos. Cuanto menos pantalla, más oportunidades de conversación.


Crear la necesidad de comunicarse

No adelantarse siempre a lo que quiere. Dejar algo a la vista pero fuera de su alcance y esperar a que lo pida, con un gesto o una palabra.

Lo que conviene evitar

Evita obligarle a repetir:

«No, no se dice así. Repite: pe-rro.»

Evita las comparaciones delante de él:

«Tu primo, con tu edad, ya hablaba muchísimo.»

Evita hablarle con un lenguaje infantilizado todo el tiempo («el guau guau ha hecho pupa»): mejor palabras reales y frases sencillas.

Y evita, sobre todo, esperar meses sin consultar si ves señales de alerta.

¿Cuándo y a quién consultar?

El primer paso es su pediatra. En las revisiones del niño sano se valora el desarrollo del lenguaje, pero puedes pedir cita antes si te preocupa. El pediatra revisará la audición y, si lo considera necesario, derivará a otros profesionales.

En niños de 0 a 6 años, la atención temprana es la vía especializada: en Andalucía se accede a través del pediatra, que puede derivar a un Centro de Atención Infantil Temprana (CAIT).

Si ya está escolarizado, coméntalo también con su tutor o tutora, que puede pedir la intervención del equipo de orientación del centro y, si procede, el apoyo del maestro o maestra de audición y lenguaje.

Puedes preguntar:

¿Cómo se comunica en clase con los compañeros y con vosotros?

¿Entiende las instrucciones?

¿Le entendéis cuando habla?

¿Lo habéis comentado con el equipo de orientación?

Si buscas apoyo fuera del colegio, en nuestro directorio puedes encontrar profesionales de logopedia y de atención temprana cerca de ti.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas palabras debe decir un niño de 2 años?

Como referencia, entre 20 y 50 palabras, y debería empezar a juntar dos («más agua»). Si tiene menos de 50 palabras y no hace ninguna combinación de dos, conviene consultarlo con su pediatra.

¿A qué edad debería hablar con frases?

Las primeras combinaciones de dos palabras aparecen hacia los 2 años, y las frases de tres o cuatro palabras, hacia los 3. A los 4-5 años la mayoría cuenta cosas con frases completas.

¿Cuándo hay que llevarle al logopeda?

Cuando aparecen señales de alerta o el pediatra lo recomienda. No hace falta esperar a una edad concreta: la intervención temprana es más eficaz cuanto antes empieza.

¿El bilingüismo retrasa el habla?

No. Los niños bilingües pueden mezclar idiomas al principio, pero el bilingüismo no causa un retraso del lenguaje. Si hay señales de alerta, deben valorarse igual que en cualquier otro niño.

Otras guías para familias

Si te ha resultado útil, estas guías pueden ayudarte con otras situaciones frecuentes:

Puedes verlas todas en la sección para familias.