Esta semana os cuento una sesión de 2.º con el laboratorio de cálculo mental en la pizarra digital, jugado por equipos. Lo resumo en una frase: los niños estaban siempre deseando jugar, y eso, en cálculo mental, ya es media batalla ganada. No es una entrada con grandes descubrimientos; es lo que pasó en mi aula, con lo que funcionó y con lo que haría distinto la próxima vez.
Si no conocéis el laboratorio, es una colección de niveles de cálculo mental para 2.º: sumas y restas, dobles y mitades, tablas, repartos. Cada ronda saca diez ejercicios nuevos, así que no se repiten de una partida a otra, y tiene un modo de dos jugadores que es el que yo uso para enfrentar equipos. Lo demás lo pone la clase.
Qué quería trabajar
Lo de siempre en 2.º: cálculo mental. Que sumar y restar de cabeza deje de ser la ficha de turno y se convierta en algo que hacen rápido y sin miedo. En este curso la soltura no sale de explicar más, sale de practicar mucho, y practicar mucho en papel aburre a cualquiera. Yo buscaba una forma de que repitieran operaciones sin que se notara que estaban repitiendo operaciones.
Por eso elegí jugar, y por eso elegí jugar por equipos. Cuando un niño calcula solo en su sitio, el error es suyo y se lo guarda. Cuando calcula para su equipo, el error se habla en voz alta, y ahí es donde se aprende.
Qué hice en la pizarra
Poca cosa, y eso es parte de la gracia: hicimos los equipos y abrí el laboratorio en la pizarra digital en el modo de dos jugadores, para que cada partida fuera un equipo contra otro. El laboratorio saca los ejercicios, lleva la partida y, cuando alguien falla, enseña una pista con bloques o con la recta numérica en vez de dar la respuesta sin más. Yo me quedé en el papel de árbitro, que es un papel muy cómodo.
No os voy a repetir aquí cómo se configura una partida; para eso está el tutorial de abrir un nivel y elegir dificultad, jugadores y modo de juego, que lo explica mejor de lo que lo haría yo. Lo único que añado es que el modo de pizarra, con los botones grandes, está pensado para que un niño de siete años toque la respuesta sin problema.
Qué pasó con los alumnos
Lo que más me gustó, y lo que me ha animado a contarlo, es la actitud. Estaban siempre deseando jugar, sobre todo a «el juego de las matemáticas», que es como lo llaman ellos. Hacían sus equipos, jugaban y se lo pasaban muy, muy bien. Y mientras se lo pasaban bien estaban sumando y restando de cabeza, que es justo lo que yo quería de ellos, pero sin tener que pedírselo.
Hubo otra cosa que no esperaba y que me parece lo más valioso de la semana. Tengo en clase un niño autista, y al que le enganchó de verdad no fue el de cálculo mental, sino el laboratorio del dinero: contar monedas y billetes, pagar, ver cuánto le devuelven. Le encantaba. Estaba todo el rato pidiéndome que se lo pusiera en la tablet. Quien trabaja con alumnado con TEA sabe lo que significa que un niño te pida, por iniciativa propia y una y otra vez, una actividad de matemáticas. Yo no tuve que motivarlo: tuve que dejarle la tablet.
No quiero sacar de ahí más conclusiones de las que hay. Fue un niño, con un juego concreto. Pero me quedo con el detalle de que el mismo material me sirvió para dos cosas distintas a la vez: la pizarra para el grupo y la tablet para él, cada uno con lo que le interesaba. Si tenéis un alumno parecido, en los tutoriales hay una guía de ajustes para alumnado con TEA, TDAH, dislexia u otras NEAE por si os viene bien.
Qué cambiaría la próxima vez
Una sola cosa: más tiempo de juego. Se quedaron con ganas, y yo también. Cuando la clase está metida en una partida y están calculando todos, cortar para pasar a otra cosa es desperdiciar el mejor momento de la sesión. La próxima vez reservaré un hueco más largo, aunque sea a costa de otra actividad, porque la práctica que hacen en esos minutos vale más que la de cualquier ficha.
Y, ya que estoy, un apunte para mí mismo: no hace falta que el juego sea el premio de final de clase. Puede ser la clase.
Si queréis probarlo
El laboratorio de cálculo mental tiene los primeros niveles gratuitos, y el del dinero también, así que se puede probar en una sesión sin comprometerse a nada. El resto de laboratorios del curso están en la página de actividades de 2.º de Primaria. Si lo lleváis a vuestra aula, me gustaría saber cómo os ha ido: estas entradas son más útiles cuando no soy el único que cuenta.




